Reflexiones de fin de año
Cada día desde hace ya muchos años, trabajo para mejorar en mi persona, alejo de mi todos los vicios y distracciones que pueden frenar el camino de mis metas. A veces mi propia familia me pide que de la vuelta, que haga otra cosa, pero ¿Quién sería yo si me alejo de lo que amo, por lo que tanto he trabajado?
¿Tú haces algo para que valga la pena tu vida? ¿Por qué estudias los carrera que elegiste? ¿Por qué tienes la pareja que está a tu lado? ¿Por qué eres como eres? ¿Haces el bien a los demás? Este año hice tantas cosas mal, me dejé llevar por mi ego, mi ira y la envidia me consumió, y culpo a esos errores de que las cosas no salieran como esperaba, es doloroso aceptar que tú eres el culpable de todo lo que te sucede, pero sólo así es como se puede crecer. Está de moda hablar de tener resiliencia, pero nunca ha estado de moda hablarte con la verdad, aceptar tus adicciones, tus traumas y tus bajos instintos, es más sencillo refugiarse y no querer voltear a aceptar la realidad. Deja de hacerte el tonto y toma el control de ti, domina tus emociones y elije que vas a hacer para resolver tus problemas, uno a la vez.
Si has llegado hasta aquí te agradezco el tiempo que te has tomado para leer esto, espero te sirva para algo, tomando lo bueno y desechando lo que creas innecesario.
Siempre hay tiempo, sigue adelante, pero usa la razón, el pensamiento crítico, no permitas que nadie se interponga en tus metas, convierte esos sueños en un objetivo, tienes que trabajar, desvelarte, leer, estudiar. Dedícale tiempo a lo que amas y busca siempre motivación para no detenerte, y si en algún momento la motivación se va, la disciplina será la que te ayude a seguir. No hay nada más importante que la disciplina y recuerda también callar, si, tomate el tiempo para reflexionar lo que quieres decir, a veces la ira y la envidia nos hace decir cosas que sólo causan dolor. Recuerda cuando Hal le dijo a Malcolm y los demás -Cuando escribas una carta con ira, guárdala un día, puede que al día siguiente ya no pienses igual-.
A lo largo de tú camino te encontrarás con tantas dificultades que probablemente no sabrás que hacer, hacia donde seguir, probablemente ya lo estés pasando, yo te entiendo, paso por ello muy seguido, pero no me detengo, volteo a ver eso que tanto me apasiona y sigo de frente. He fallado tantas veces que ya perdí la cuenta, lo sigo haciendo, sigo fallando, pero no he perdido la motivación, siempre mantengo la cabeza en alto y disfruto lo que tengo y lo que he conseguido, has lo mismo, no le tengas miedo a nada. Es momento de que le mandes ese mensaje a la chica o chico que te gusta, es momento de levantarse temprano y disfrutar de lo que tienes, es un buen momento de pedir perdón, es un excelente momento para buscar a esa persona que tanto heriste y decirle que lo lamentas, que ya no importa si te perdona o no, ahora eres diferente y estás aprendiendo a aceptar las consecuencias de tus errores y arrebatos. ¿Hace cuanto tiempo que no le dices a tu madre que la amas? ¿Alguna vez le has agradecido a tu padre por lo que hace por ti? No importa quien sea, tal vez no tú padre o tú madre, pero hay alguien ahí a quien agradecerle.
Deja atrás la envidia, el chisme, el querer molestar a alguien, ¡ya basta! ¿No lo crees? ¿No crees que ya es tiempo de dedicarte tiempo a ti? Ya va siendo tiempo de que dejes de estar envidiando o peor aún, odiando a alguien a quien seguro no le importas. Odiar a alguien es como beber un vaso de veneno esperando a que le haga daño al otro. Cada quien tiene algo por que luchar, esta vida es dura, muchos no nacimos con ciertos privilegios, y seguramente los que a nuestra vista nacieron con privilegios, piensan igual que nosotros, que la vida es dura, porque lo es, es un reto diario seguir aquí, cada día podríamos morir por culpa de alguien más, de un conductor ebrio, por un error de alguien más, mantenerse con vida es complicado, así que vive lo mejor que puedas, disfruta al máximo. ¿Ya le enviaste mensaje a la chica que te gusta? Sólo díselo con honestidad, dile que no quieres que un día puedas dejar de verla y te arrepientas de haberle dicho el bien que te hace su compañía.
Estimados alumnos, les deseo lo mejor hoy y siempre, ustedes son el motivo por el cuál sigo en este camino que me ha sido tan complicado pero me ha hecho tan feliz. Soy afortunado de hacer lo que mas amo y lo que soñé desde que era un niño. Impartir clase es lo que siempre quise. A todos ustedes les agradezco el que me permitan entrar en sus mentes y motivarlos con mis enseñanzas, agradezco de igual forma a todos los que piensen que no lo hago bien, porque es justo por todos ellos que me sigo esforzando para mejorar.
Tengan felices fiestas y disfruten la vida que tienen, trabajen en ustedes y para ustedes y algún día alcanzarán el objetivo que siempre han buscado. Los TQM.
Héctor